miércoles, 1 de abril de 2009

La Flor mas grande del mundo.


“Las historias para niños deben escribirse con palabras muy sencillas, porque los niños, al ser pequeños, saben pocas palabras y no las quieren muy complicadas. Me gustaría saber escribir esas historias, pero nunca he sido capaz de aprender, y eso me da mucha pena. Porque, además de saber elegir las palabras, es necesario tener la habilidad para contar de una manera muy clara y muy explicada, y una paciencia muy grande. A mí me falta por lo menos la paciencia, por lo que pido perdón”.

Así comienza este hermoso cuento infantil que escribió el portugués José Saramago hace 30 años atrás. El libro fue editado al español por editorial Alfaguara en el 2001 y posee unas creativas ilustraciones hechas de pintura y material reciclado como papel, cartón y hojas secas. Su autor, João Caetano además utiliza planos cinematográficos para mostrar lo general o el detalle del dibujo que acompaña el relato.

La historia nos cuenta sobre la aventura de un niño que decide viajar por su imaginación hacia un planeta repleto de ríos, bosques y “misteriosos setos vivos cubiertos de campanillas blancas”. Caminando por aquel lugar donde no había estado anteriormente, se encuentra con una flor marchita. No duda en recorrer la montaña, atravesar el mundo y llegar hasta el río Nilo para recoger agua y llevarle a la flor.
Este cuento nos regala grandes enseñanzas sobre lo simple y lo humano y tiene su origen en la siguiente pregunta que se hizo el autor:

¿Y si las historias para niños fueran
de lectura obligatoria para los adultos?
¿Seríamos realmente capaces de aprender lo que,
desde hace tiempo, venimos enseñando?.



3 comentarios:

Arte Amigas dijo...

querida amiga, muy lindo lo que escribiste, el autor tiene muchas razon derrepente no somos capaces de entender como niños, nuestra mentalidad de adultos es muy limitada.
gracias por compartir
cariños
jessica

Bea dijo...

Cuando niños, idealizamos el mundo, la vida... tenemos la capacidad inmensa de soñar a toda hora, y los sueños siempre van dirigidos a un futuro lleno de felicidad. Nuestra inocencia es fomentada por los cuentos que los adultos que tienen nostalgia de su niñez, sobre todo los adultos mayores (abuelos)nos cuentan.

Cuando adolescentes, enfrentamos la cruda realidad, a veces justo cuando los abuelos ya se han ido. Ya no tenemos quien nos cuente cuentos. La mercadotecnia llena la psique de historias fantásticas donde lo grotesco del mundo parece ser fenomenal!

Cuando adultos, si aún tenemos nostalgia de la niñez, pues contamos cuentos bellos a los pequeños, para "que crezcan con buenos principios, y conozcan las normas para la vida" (aunque nosotros ya no las pongamos en práctica)... Soñamos con un mundo mejor.

Cuán maravilloso sería crecer y actuar de acuerdo a principios y normas, tal como se nos enseña... dejando de lado la ambición y todo lo que conlleva... los cuentos tendrían realidad y la realidad otra cosa sería.

Sandra... dijo...

Anny, nada màs ni nada menos que Saramago, un genio de las letras!!
A mì me encantan los libros para chicos, se aprende muchìsimo de ellos.
Un beso, lindìsimo post♥